FRANCISCO RAMÍREZ/ FOTOS: CARLOS ROMÁN VELASCO
TEOTITLÁN DEL VALLE, TLACOLULA
La fiesta patronal en honor de la Preciosa Sangre de Nuestro Señor
Jesucristo ha comenzado; para ello, desde las cuatro de la mañana se ha
saludado al alba con el repique de campanas, cohetes y cohetones,
también con la música de banda y la chirimía; después del medio día,
autoridades del templo y el cabildo degustan un tradicional tejate de
maíz amarillo, cacao, rosita de cacao y nuez, para dar paso a que por
la tarde en el atrio del templo católico se presente la tradicional
Danza de la Pluma.
Son la víspera y los maitines que culminarán por la noche con la quema
de vistosos fuegos artificiales para esperar nuevamente la llegada del
alba, iniciar la procesión y la santa misa en honor de la imagen de la
Preciosa Sangre de Nuestro Señor Jesucristo que se venera en el templo
principal de esta comunidad y que a decir de los pobladores llegó a la
comunidad aproximadamente en el año de 1521.
En los días previos se dio paso a tradiciones principales como las
calendas, y a partir de ahora aparecerán los juegos pirotécnicos, los
jaripeos, los eventos deportivos y los bailes populares.
Sin duda esta es una comunidad apegada a sus tradiciones, y muestra de
ello es que en el museo comunitario se pueden apreciar esos rasgos
características de una localidad con más de 500 años de historia.
En uno de los apartados dedicados a la comunidad, se puede ver el
proceso que lleva la ceremonia para pedir la mano de una novia, en
donde se explica que es costumbre acudir a la casa de sus padres con
regalos: pan, velas adornadas, chocolate y frutas.

En caso de que se "robe" a la muchacha, se busca a un huehuete (persona
de facilidad de palabra, que goza de reputación en la comunidad, por lo
regular es una persona de edad avanzada) que comunica las intenciones
del muchacho y donde se encuentra la muchacha (con cohetes informan
donde se encuentra la muchacha y después los padres fijan la fecha de
la boda), y que la decisión de la pareja es casarse. Posteriormente, se
fijan fechas para que los padres de ambos jóvenes se pongan de acuerdo
en relación a la fecha de la boda.
De igual manera se puede apreciar una sala donde se expone la actividad
principal de la comunidad, la elaboración de productos artesanales de
lana, los cuales se realizan en grandes telares de madera.
Para el teñido de la lana se sigue utilizando el tinte que proviene de
la cochinilla, además de otras pinturas vegetales y preparados con
tierra. Los elementos tejidos son: sarapes, ponchos (gabanes), tapetes,
tapices, alfombras, cortinas y vestidos.
Al participar de estas tradiciones, VOZ DE LA COMUNIDAD atestiguó el
encuentro previo a la festividad entre el Cabildo municipal, los
encargados del templo y los miembros de cada una de las comisiones de
la iglesia.
El Cabildo encabezado por el presidente municipal Lorenzo Vicente
Mendoza, es invitado por los miembros de la iglesia a tomar "un
refresco", el lugar, la casa parroquial donde ya previamente un grupo
de mujeres ha preparado la bebida tradicional, el tejate.
La bienvenida corre a cargo de Constantino Méndez Lázaro, presidente
del Comité del templo y quien ofrece su hospitalidad y los invita a
degustar de la bebida refrescante que se sirve en grandes jícaras de
color rojo; al final, el agradecimiento de las autoridades municipales
que se comprometen en respaldar su actividad.

Por separado, el presidente municipal reconoce que Teotitlán es una
comunidad rica en tradiciones, como también en sus raíces culturales,
no por ello son la cuna de una de las danzas más importantes del
estado, la Danza de la Pluma.
De igual manera expresa que esta comunidad es una de las más
importantes del Valle de Tlacolula, pues su fundación data de 500 años
A.C.
A su vez, el Sindico Procurador, Odilón Vásquez Ruiz, reconoce que ante
el desinterés de las autoridades federales (INAH), muchos de los
vestigios de la comunidad se han perdido, toda vez que en esta zona se
han encontrado un sin número de piezas arqueológicas, algunas de ellas
expuestas en el museo comunitario y algunas otras que se encuentran
empotradas en paredes de edificios históricos, como el mismo templo de
la comunidad.